PRIMER DOMINGO DEL 2026

La mayoría se prepara para asistir a la iglesia. Es domingo, el día donde nos encontramos como familia de fe: niños, adolescentes, jóvenes, adultos y matrimonios, todos juntos para alabar y adorar al Señor.
Pero este no es un domingo cualquiera.

Es el primer domingo del año, y no estamos aquí por tradición, ni por superstición, ni por pensar que “si empezamos aquí, todo saldrá bien”. No es cábala.
Estamos aquí porque reconocemos que Dios fue fiel el año que pasó, y merece lo primero de nuestro tiempo, de nuestra atención y de nuestro corazón.

Este primer domingo no es para “asegurar un buen año”, sino para honrar al Dios que ya nos sostuvo cuando no sabíamos cómo terminaría el año anterior. Estamos aquí porque seguimos en pie, porque fuimos guardados, porque Su gracia nos alcanzó.

“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios” (Salmos 103:2)

Este día es una declaración espiritual:
No comenzamos el año pidiéndole cosas a Dios, comenzamos agradeciendo.
No venimos a negociar con Él, venimos a rendirnos.
No le damos lo primero por miedo al futuro, se lo damos por gratitud al pasado y confianza en Su fidelidad.

Si Dios fue digno de tu alabanza cuando todo estaba bien… ¿no lo fue aún más cuando te sostuvo en lo difícil?
El primer domingo del año no se trata de “cumplir”, sino de consagrar. No se trata de estar presentes físicamente, sino de entregar el corazón completamente.

¿Este año será solo más actividad… o más presencia de Dios?
¿Más “quiero lograr”… o más “quiero obedecer”?
El mejor inicio no es el que se ve perfecto por fuera, sino el que se rinde por dentro.

“Busquen primero el reino de Dios y su justicia…” (Mateo 6:33)

Te invitamos a reunirte, participar y que disfrutes de este Domingo en la presencia de Dios.

Bendiciones!
IDPSudamérica

Scroll to Top